Nos encontramos en la ciudad histórica por excelencia, y vamos de un monumento a otro, fotografiando todo aquello que nos llama la atención, ya me conocéis, soy más de OM (ordinary moments) que de otra cosa, pero es imposible no parar en el Coliseo, en la fontana di trevi, en el palacio de vittorio emanuele, todos los lugares cuentan una historia y como en las columnas trajanas, yo intento explicar una historia a través de imágenes.
Pero en esta segunda visita a esta maravillosa ciudad teníamos 4 cosas pendientes: ver por fin, la restaurada Fontana di Trevi, entrar en el Coliseo, tomarnos un buen café italiano y comerme una pizza pepperoni.Y allá que nos fuimos cámara en mano, llegamos a la stazione de Termini y ya recordábamos el camino. A unos 20 minutos a pié, 50 si vas como yo tomando fotos en cualquier esquina, llegas a la calle de La Fontana di Trevi, y allí estaba, restaurada, reluciente y esperando a que 2 monedas más llenaran sus aguas. Un deseo y moneda hacia atrás! Primer reto conseguido!




